Los reportes de casos de fiebre amarilla en países sudamericanos plantean la posibilidad del regreso a Panamá de esta patología, erradicada hace 100 años.
La directora nacional de Salud, Itza Barahona de Mosca, explicó que el riesgo de que la enfermedad remerja está en todas las naciones donde circula el mosquito Aedes aegypti, vector que la transmite.
No obstante, aclaró que este riesgo no es tanto por la presencia de un mosquito infectado, sino porque una persona contagiada que llegue al país sea picada por un vector.
Barahona de Mosca expresó que ante este peligro activaron los equipos de atención e hicieron hincapié en que se debe sospechar de la presencia de esta enfermedad cuando se presente un paciente con fiebre por causas sin especificar y con manifestaciones hemorrágicas.
Agregó que, ante la alerta internacional que existe por los casos de fiebre amarilla en Brasil, están exigiendo la vacunación a los nacionales y extranjeros antes de viajar a ese país, mientras que los que arriben procedentes de ese lugar deben estar vacunados. En ese sentido, informó que la Organización Panamericana de la Salud (OPS) no recomienda vacunar a toda la población, sino a los que viajen a los países donde existe la enfermedad.
Sin embargo, para minimizar el riesgo, vacunan a los pobladores del distrito de Chepo, de la comarca Guna Yala y de la provincia de Darién. El organismo internacional de Salud publicó el pasado jueves 16 de marzo la Actualización epidemiológica fiebre amarilla, en la cual destacó que Brasil, Colombia, Ecuador, el Estado Plurinacional de Bolivia, Perú y Surinam han notificado casos sospechosos y confirmados de fiebre amarilla.
Además, instó a los Estados miembros de esta organización a continuar con los esfuerzos que realizan para detectar, confirmar y tratar adecuada y oportunamente los casos de fiebre amarilla que se presenten.
