El empresario y exgobernador de Coclé Richard Fifer será trasladado hoy a Penonomé, para ser sometido a tres audiencias en el sistema penal acusatorio por la supuesta comisión de delitos contra la administración pública, tras el presunto incumplimiento de pagos de cuotas obrero-patronales a la Caja de Seguro Social.
Fifer fue detenido en Colombia el pasado jueves y trasladado ayer a Panamá. Una vez en suelo panameño, compareció ante las fiscalías Primera y Sexta Anticorrupción, que instruyen los expedientes sobre la supuesta retención de cuotas. Allí fue notificado de los cargos.
Luego, Fifer fue llevado a la Dirección de Investigación Judicial (DIJ), para garantizar su traslado hoy hacia Penonomé, donde enfrentará audiencias de legalización de aprehensión, imputación de cargos y para fijarle medidas cautelares.
Mientras tanto, el Juzgado Decimotercero de lo Penal tiene pendiente fijar la fecha de la audiencia preliminar del proceso que le sigue a Fifer la Fiscalía Decimosexta de Circuito por la supuesta comisión del delito de estafa agravada en perjuicio de la empresa Gold Dragon Capital, y por el que solicitó su encausamiento criminal en vista fiscal remitida la última semana de enero.
Por este caso, el fiscal Víctor Barrios solicitó a Interpol difundir una alerta roja para detener a Fifer, luego de que este se negara a comparecer a las citaciones para cumplir con las indagatorias ordenadas por ese despacho.
El abogado Francisco Zappi, quien denunció a Fifer y a su socio, el canadiense Kenneth William Morgan, aseguró que por tratarse de una estafa por $1 millón en perjuicio de Gold Dragon Capital, “es considerada como agravada y por ello se le debe mantener la detención preventiva”.
Recordó que el Código Penal fija pena de cinco años de prisión por el delito de estafa agravada, por lo que la detención preventiva aplica en este proceso.
Zappi alegó que las autoridades de la Policía Nacional deben notificar al Juzgado Decimotercero Penal sobre la captura de Fifer, para que ese despacho disponga las medidas cautelares.
Por su parte, el abogado Carlos Augusto Herrera, del equipo defensor de Fifer, aseguró que su cliente se entregó voluntariamente y que está dispuesto a comparecer al proceso.
Herrera consideró que su defendido debe ser puesto en libertad, ya que los delitos que se le imputan no ameritan detención preventiva.
Dijo que confía en que durante las audiencias de hoy se le otorgue la libertad.
