Financial Pacific (FP), la casa de valores con más tropiezos, irregularidades y malos manejos en el mercado local, llegó a su fin.
Ayer, a las 11:35 a.m., la Superintendencia del Mercado de Valores (SMV) ordenó la liquidación forzosa de la empresa. Esta primero estuvo en manos de los panameños Iván Clare y West Valdés, y luego pasó al grupo brasileño Mendo Sampaio.
El conglomerado y dueño visible del negocio, Mendo Sampaio, prometió en 2013 enmendar el desgreño financiero y administrativo de la casa de valores pese a no tener la licencia de operaciones.
El tiempo pasó y ocurrió lo que tanto temía buena parte del sector financiero: lejos de mejorar, en FP las cosas se pusieron peor.
La casa de valores fue intervenida por última vez el 2 de julio de 2014, entre otras razones por las quejas de inversionistas que denunciaron un descuadre en sus cuentas y la falta de respuestas de los directivos.
La intervención buscaba tomar el control de la compañía, determinar si era necesaria su reorganización y, si era inminente, llegar a una liquidación.
Los hallazgos de la interventora, Dalys Terán, derivaron en que Financial Pacific llega a su fin. Un informe entregado a la SMV detalla las irregularidades que en instancias posteriores podrán catalogarse de ilegales.
Por ejemplo, hay un desajuste todavía sin cuantificar entre las cuentas de los clientes y los saldos bancarios. Este diario conoció que la empresa devolvía activos a sus clientes a través de cheques que eran rechazados por insuficiencia de fondos. La interventora nunca pudo balancear la casa de valores porque no contaba con información continua y veraz.
Terán detalla en el informe cómo Marcelo Kazuhiro –responsable de tecnología– bloqueó los sistemas de la empresa la noche del 2 de julio, cuando fue hallado por agentes de la Policía Nacional que ingresaron a las instalaciones de Financial Pacific. Por ese hecho detuvieron a Kazuhiro.
La Resolución No. 358-14 del 11 de agosto de 2014 advierte en FP la falta del capital mínimo requerido por la ley de valores para operar en el mercado local. O sea, la suma de 350 mil dólares.
La liquidez de la empresa se deterioró en los últimos dos ejercicios fiscales. No cumplió con la solvencia mínima del 8%, como tampoco tenía entre sus prioridades hacer la debida diligencia de sus clientes.
Las cuentas de inversión se abrían sin completar la documentación exigida, hechos permitidos por los oficiales de cumplimiento.
Se detectó que entre los clientes se hallan personas condenadas por delitos financieros o violaciones a la ley cuando ocupaban cargos públicos en Panamá o el exterior.
Los incumplimientos identificados respaldan la decisión de la interventora. Terán considera imposible que FP continúe con sus operaciones regulares porque su estado actual pone la seguridad jurídica de los clientes e inversionistas en una situación de grave peligro.
Entonces se ordena la liquidación forzosa. El proceso puede tardar meses, busca devolver los activos a los clientes y pagar las deudas a los acreedores.
Fuentes del mercado de valores –prefieren la reserva de su nombre– dijeron ayer que se veía venir la liquidación de FP. “Lo que mal empieza, mal acaba”.
La SMV intentó la reorganización de FP dos años atrás, pero falló en el propósito.
El 16 de octubre de 2012, la SMV nombró a Maruquel Pabón de Ramírez para reestructurar la empresa. El 8 de noviembre, Alejandro Moncada –entonces presidente de la Corte Suprema de Justicia– dejó sin efecto el proceso adelantado por Pabón al admitir un amparo de garantías interpuesto por los exdirectivos de la empresa.
La decisión de Moncada les permitió volver a la compañía a West Valdés e Iván Clare, en ese entonces al frente de FP. Ambos ejecutivos tuvieron tiempo para tapar un faltante de $12 millones cuya única acusada es Mayte Pellegrini, exempleada de confianza de la casa de valores.
Pellegrini, una vez detenida, sacudió el sistema financiero de Panamá y la región cuando reveló que en la empresa existía una cuenta secreta llamada High Spirit, perteneciente al entonces presidente Ricardo Martinelli, “aperturada” para manipular el mercado de valores con las acciones de Petaquilla.
En medio de graves acusaciones se fueron registrando varias intromisiones de diversos órganos del Estado.
Apenas si terminó la primera indagatoria de Pellegrini, del 22 de noviembre de 2012 y ampliada el 27 de noviembre, el expresidente de la República, Ricardo Martinelli, conoció el testimonio de la acusada.
El exmandatario le envió una carta al entonces procurador José Ayú Prado, y en ella reconoció tener una cuenta en FP. También le pidió que la información no se usara con fines políticos y que no incidiera en la investigación adelantada por el Ministerio Público (MP).
El MP solo guardó silencio ante la intromisión directa del Ejecutivo sobre un proceso judicial en marcha.
Clare y Valdés lograron vender la operación a Mendo Sampaio, grupo que decide incursionar en un negocio con una denuncia interpuesta por la SMV por estafa, lavado de dinero y falsedad en documento.
Con el traspaso de mando, la SMV levanta la suspensión de la licencia a Financial Pacific y avala la reanudación de sus operaciones.
Pese a que el negocio tiene en apariencia a diferentes actores, las irregularidades son las mismas salvo algunos giros y ciertos hechos inexplicables. Entre ellos la desaparición de Vernon Ramos, exfuncionario de la SMV; Pellegrini está en la cárcel; otro funcionario del regulador fue apuñalado cuando salía de la empresa; y nunca quedó claro si se relacionan con el caso las amenazas contra el exsuperintendente Alejandro Abood. Nada sucede con West Valdés e Iván Clare.
