La Autoridad de Recursos Acuáticos de Panamá (ARAP) y la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés) firmaron ayer un acuerdo para enfrentar la pesca ilegal y la no declarada.
Tito Díaz, coordinador subregional de la FAO para Mesoamérica, subrayó que la coordinación institucional es el primer paso para detener este problema.
Zuleika Pinzón, administradora de la ARAP, indicó que el acuerdo contribuirá a la gestión sostenible de recursos pesqueros y producción de alimentos para comunidades.
Datos de la FAO precisan que en el mundo la pesca ilegal suma capturas de hasta 26 millones de toneladas al año, lo que equivale a 23 mil millones de dólares.
Un estudio del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales sugiere que el sector pesquero debe ser reestructurado, ya que cerca del 40% de la captura total –atún, langosta, mariscos y tiburón– no se reportaba entre 1950 y 2010.