La principal fiscal de Guatemala dijo ayer que el presidente Jimmy Morales está lejos de ser un colaborador en el combate de la corrupción y expresó su preocupación por la nueva elección de la directiva del Congreso, cuyos miembros son acusados de buscar cambiar las leyes para cubrirse de inmunidad.
Aldana recordó que Morales expulsó el año pasado al comisionado Iván Velásquez, quien dirige la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala, luego de que este acusara al mandatario de presuntos delitos de financiamiento electoral ilícito. La lucha contra la corrupción, según la fiscal, es irreversible y “va más allá de los discursos”.
Aldana llamó la atención por la elección de la nueva junta directiva del Congreso el sábado. Resulta que la cámara deberá elegir su reemplazo este año.
Analistas denunciaron un pacto entre políticos y diputados en esa elección, en que se impuso una planilla única presidida por Álvaro Arzú Escobar, hijo homónimo del alcalde capitalino y expresidente de Guatemala (1996-2000), quien es investigado por varios delitos de corrupción durante su gestión y de quien se ha pedido el retiro de su inmunidad.
En sus primeras declaraciones, Arzú prometió trabajar de la mano con la sociedad guatemalteca, aunque advirtió que no legislarán a base de presiones.
