El fiscal general de Perú, Pablo Sánchez, dijo ayer en una entrevista con el diario El País que los $29 millones que habría pagado la constructora Odebrecht por sobornos al Estado peruano no es la cifra definitiva de lo investigado hace algunos meses. “Ese es un dato inicial, obviamente muy pequeño. Debe ser mucho mayor, en atención a los montos de las licitaciones públicas de tantos años. (...) Nosotros calculamos entre el 10% y el 15% en sobornos por cada obra”, aseguró Sánchez.
Reveló que aunque en un primer momento la empresa abrió sus puertas, dijo que aceptaba los cargos y que iba a dar información, ella aspiraba a un “trato distinto”, que no les cerraran las empresas. “La empresa sabe que está en falta, y al comienzo estuvo colaborando con la investigación, pero ahora estamos en un período de stand-by”, señaló.
El jefe de la justicia peruana confirmó que la información que está siendo recabada ha sido compartida con países como Panamá, y que en la reciente cumbre de fiscales en Brasil constató que los sistemas de justicia de los países latinoamericanos que se vieron salpicados por el escándalo están avanzando a velocidades distintas, ya que el que tiene el expediente principal del caso Lava Jato, en el que se incluyen delaciones que involucran a funcionarios de otros países, es Brasil.
Por su investigación del caso Odebrecht, el fiscal general libró una batalla en el Congreso peruano para garantizar la independencia de los fiscales. “No nos negamos a ir al Congreso, sino a hacerlo para que nos pregunten por temas que están sometidos a investigación y son reservados. Si no podemos hablar de ellos, ¿para qué vamos a asistir? ¿Para recibir un maltrato? Eso no lo vamos a permitir”, espetó.
En cuanto al pedido de extradición del expresidente Alejandro Toledo, Sánchez alegó que el Departamento de Justicia de Estados Unidos exigió una solvencia probatoria que justifique la captura de Toledo y que los fiscales peruanos están trabajando para proporcionarla. “Desde mi punto de vista, está absolutamente probado que en el caso de Toledo se cometió delito”, apuntó.
Detienen a exejecutivo de Petrobras
La Policía brasileña arrestó ayer a un exejecutivo de la empresa estatal Petrobras, acusado de estar envuelto en la masiva trama de corrupción en la compañía que es propiedad del Estado brasileño.
Roberto Goncalves, exejecutivo del Departamento de Ingeniería, está acusado de manejar cuentas bancarias en China, las Bahamas y Suiza a fin de recibir millonarios sobornos pagados por grandes empresas a cambio de jugosos contratos de construcción, dijo el fiscal Roberson Pozzobon.
Petrobras ha estado en el centro de un inmenso escándalo de corrupción en el que han sido acusados poderosos miembros de la clase política del país, así como empresarios.
