El fiscal general de Corea del Sur pidió disculpas ayer por los abusos contra los derechos humanos cometidos en el pasado por “gobiernos autoritarios”, que incluyen la tortura y ejecuciones de activistas prodemocracia.
“Me siento arrepentido y pido disculpas por aquellos procedimientos legales en los que la justicia no cumplió su deber de atenerse a la ley y a la protección de los derechos humanos durante la instrucción de casos políticos en el pasado durante los gobiernos autoritarios”, aseguró Moon Moo-Il, citado por la agencia surcoreana de noticias Yonhap.
Es la primera vez que un alto funcionario judicial surcoreano pidiera perdón ante los actos cometidos en el régimen del general Park Chung-hee.
El país asiático estuvo bajo una dictadura militar durante varias décadas, para abrazar la democracia recién en los años 1980.
Los poderosos servicios jurídicos surcoreanos han estado bajo las críticas durante muchos años, ya fuera por enjuiciar a los disidentes políticos o “hacer la vista gorda” ante los abusos perpetrados por representantes del Estado contra disidentes y activistas prodemocracia durante el gobierno militar.
“Ofrezco mis más profundas disculpas al pueblo de Corea del Sur”, dijo Moo-Il, quien asumió el cargo de fiscal general el mes pasado.
