Los fiscales generales de varios estados demócratas están tratando de usar el sistema legal para frustrar al presidente Donald Trump, incrementando las apelaciones a la versión corregida de las restricciones migratorias decretadas por el Ejecutivo. Es una estrategia similar a la que usaron los fiscales estatales republicanos durante el gobierno de Barack Obama.
El fiscal general del estado de Washington, Bob Ferguson, dijo el pasado jueves que solicitó a un juez federal encontrar si la orden que emitió el mes pasado para frenar la restricción migratoria aplica también al nuevo decreto. La decisión de Ferguson se conoció un día después de que Hawái presentó su propia demanda.
Mientras, el próximo lunes, Washington, Minnesota, Oregón, Nueva York y Massachusetts planean presentar sus apelaciones.
Las restricciones migratorias actualizadas de Trump suspenden la emisión de nuevas visas para ciudadanos de seis países de mayoría musulmana: Somalia, Irán, Siria, Sudán, Libia y Yemen. También frena temporalmente el programa de refugiados del país.
A diferencia del decreto original, el nuevo señala que quienes actualmente tienen visa no se verán afectados y elimina toda expresión que otorgaría prioridad a las minorías religiosas.
Al presentar la demanda el pasado miércoles, el fiscal general de Hawái, Douglas Chin, declaró que el estado no se quedaría de brazos cruzados ante las restricciones migratorias de Trump, dada la extraordinaria cultura e historia de Hawái, que depende del turismo y su economía podría ser afectada.
