La Fiscalía Tercera Superior volverá a inspeccionar las armas que utilizaron los agentes de la Policía Nacional en un retén en San Carlos, donde ocurrió un incidente el pasado 23 de octubre.
La diligencia se hará a solicitud de la defensa de la agente Adelina Pérez y del teniente Alexander Rosales, investigados por delito de homicidio doloso, luego de la muerte de un niño de dos años y su hermana de 15. Los menores de origen indostán viajaban en el carro que supuestamente fue baleado por los policías.
Fuentes del Ministerio Público (MP) dijeron que con ella se busca determinar el tipo de armas que usaron todos los uniformados que participaron en la operación antidrogas que se realizaba cuando ocurrió la tragedia.
Ya el MP había pedido al Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses hacer pruebas balísticas a las armas de los policías, cuyos resultados fueron remitidos a la fiscalía a cargo de Sofanor Espinosa.
El fiscal Espinosa también admitió otra solicitud presentada por los abogados de Pérez y Rosales, para que se llame a declarar a los policías que se encontraban con los investigados el día que ocurrió el hecho y que se tome declaración a 10 testigos y a los sobrevivientes del incidente.
Gladis Quintero, apoderada judicial de Pérez, pidió que ésta fuera llevada a un hospital para ser atendida de una dolencia en una pierna. La diligencia ya se efectuó y se esperan los resultados.
