Las autoridades del estado de la Florida arrestaron la semana pasada al exministro de agricultura de Colombia, Andrés Felipe Arias, quien había logrado huir a Estados Unidos (EU) tras su condena por su implicación en un grave caso de corrupción en su país.
Su caso ilustraba una práctica común a miembros de las élites latinoamericanas implicados en casos de corrupción: la búsqueda de refugio en EU, más concretamente en el llamado “estado del Sol radiante”, según un informe del sitio InSight Crime.
Arias, “delfín” del expresidente Álvaro Uribe y figura de su segundo mandato de 2004 a 2009, huyó a EU en junio de 2014 tras ser hallado culpable en la trama del programa Agro Ingreso Seguro. Arias enfrentaba una pena de 17 años de prisión.
Según reportes del diario Miami Herald, Arias pudo huir al sur de Florida gracias a que la embajada estadounidense en Bogotá le renovó su visa de turista durante su juicio, y pese a la proclama presidencial de EU de impedir la entrada al país de funcionarios extranjeros sospechosos de corrupción.
Poco después, Arias solicitó asilo en EU, alegando que su juicio y condena en Colombia eran parte de una ‘persecución política’.
Una investigación de la revista colombiana Semana reportó que las autoridades de EU declararon ‘vigente’ la solicitud de Arias el 5 de septiembre de 2014.
El Gobierno colombiano expidió una solicitud de extradición de Arias a Estados Unidos en noviembre de 2014. No se sabe por qué el Gobierno estadounidense esperó casi dos años antes de proceder con la solicitud, pero el Miami Herald insinúa que el departamento de Estado “puede haberse inquietado ante la extensión de la pena de 17 años”.
Arias no es el primer prófugo reconocido que busca refugio del sistema judicial latinoamericano en el sur de la Florida, dice InSight Crime.
Por ejemplo, se dice que el expresidente panameño Ricardo Martinelli, acusado de delitos cometidos durante su mandato, entre estos corrupción y espionaje ilegal, se oculta en un suntuoso apartamento de Miami, mientras las autoridades panameñas buscan concretar una solicitud de extradición.
El enigmático exjefe de operaciones de inteligencia del servicio de espías en Argentina, Antonio Horacio Jaime Stiuso, presuntamente buscó también refugio en Miami luego de la extraña muerte del fiscal argentino Alberto Nisman en enero de 2015.
