Una iniciativa lanzada en Estados Unidos por los senadores demócratas Bob Menéndez y Dick Durbin para aprobar por consenso un proyecto para dar a los venezolanos el estatuto de protección temporal (TPS), que impide su deportación y les da permiso de trabajo, fracasó ayer martes.
“Lamento que nuestro colega de Utah objetara”, dijo Menéndez tras no lograr que se aprobara el proyecto sin enmiendas, a pocos días de que el Senado inicie el receso estival que se extiende hasta septiembre. Después de ese descanso, la ley tendrá otra oportunidad en la Cámara Alta.
La semana pasada, la Cámara de Representantes aprobó por 272 votos a favor y 158 en contra el proyecto para dar esa protección migratoria a los venezolanos, pero la iniciativa tiene un futuro sombrío, ya que los republicanos son mayoría en el Senado y el presidente estadounidense, Donald Trump, es contrario al uso del TPS.
Creado en 1990 con fines humanitarios, el TPS es un beneficio migratorio temporal que otorga el Gobierno de Estados Unidos a extranjeros presentes en su territorio que no pueden volver a su país de origen por desastres naturales o conflictos armados.
“Esta es una legislación que se necesita de forma urgente y que hubiera otorgado una protección temporal, este es un tipo de personas que necesita ser protegido”, se lamentó Menéndez citando el informe de la alta comisionada de Derechos Humanos de la ONU, Michelle Bachelet, que denunció cerca de 7 mil presuntas ejecuciones extrajudiciales en Venezuela en el último año.
“Hubo un contundente voto bipartidista en la Cámara de Representantes”, destacó Menéndez en su alegato.
