Francia decide hoy entre el candidato centrista a la presidencia Emmanuel Macron y su rival de extrema derecha Marine Le Pen.
En la votación, considerada la más importante en el país en décadas, se enfrentan dos puntos de vista diametralmente opuestos sobre Europa y el lugar de Francia en el mundo. Le Pen, líder del Frente Nacional, cerraría las fronteras y abandonaría el euro, mientras que Macron, un centrista independiente que nunca ha ocupado cargos de elección popular, quiere una cooperación más estrecha con Europa y una economía abierta.
Macron recibió el impulso de su desempeño en un agrio debate televisado el pasado miércoles, en el que los espectadores vieron a Macron como ganador, según dos sondeos.
Macron ya piensa en su presidencia y dijo a la radio RTL que ya decidió quién será su primer ministro si gana los comicios, pero no reveló el nombre.
Pero Le Pen no se ha dado por vencida. “Mi meta es ganar esta elección. Creo que podemos ganar”, declaró a la radio RTL. Un sondeo publicado el viernes por Odoxa arrojó que aproximadamente un cuarto del electorado francés se abstendría de votar en el balotaje del domingo, muchos de ellos votantes de izquierda, decepcionados de que sus candidatos no hayan pasado a segunda vuelta.
Mientras, Macron denunció ayer haber sido objeto de un ciberataque “masivo y coordinado”, para interferir en la elección. La filtración es objeto de investigación por el organismo supervisor de campañas electorales, que advirtió que algunos de los documentos filtrados son “probablemente” falsos.
