El papa Francisco advirtió sobre el consumismo, los festejos y el ruido de las fiestas de Navidad y pidió estar “un poco en silencio y hacerle un lugar a Jesús”.
“La Navidad suele ser una fiesta ruidosa: nos vendría bien estar un poco en silencio, para oír la voz del amor”, escribió el Papa en un nuevo tuit.
El Pontífice, además, abogó para que la Navidad sea la ocasión para “hacerle un lugar a Jesús que viene” en lugar de “dedicarse a las fiestas, hacer las compras, hacer ruido”. Francisco, en la misa de ayer en la mañana en Santa Marta, subrayó que Dios visita cada día su Iglesia y pone en guardia ante una actitud de cierre de nuestra alma. El cristiano, aseguró, “debe siempre vivir vigilante, esperar del Señor”.
Por otro lado, Francisco visitó a su antecesor, el papa emérito Benedicto XVI, un día antes de que el nuevo líder espiritual de los 1,200 millones de católicos en el mundo encabece la celebración de la Navidad en el Vaticano por primera vez.
Según un comunicado, los dos hombres rezaron y conversaron durante unos 45 minutos en el convento dentro de los muros del Vaticano en el que reside Benedicto.
Joseph Ratzinger, nacido en Alemania, se convirtió en febrero pasado en el primer Papa en siglos en renunciar a su cargo.