VIGILIA DE LA JMJ 2019

Francisco pregunta: ‘¿Qué hacés vos por los jóvenes?’

Francisco pregunta: ‘¿Qué hacés vos por los jóvenes?’
Peregrinos durante la vigilia en el Campo Juan Pablo II (Metro Park).

El sol se ponía en Juan Díaz, preludio del ocaso. A un lado, la poblada comunidad de Ciudad Radial, y al otro, los valiosos manglares del área protegida del humedal Bahía de Panamá, una reserva ecológica muy golpeada por el hombre.

En el centro de este escenario estaba el Campo San Juan Pablo II, también conocido como Metro Park, donde miles de jóvenes levantaron una improvisada aldea -con tiendas de campaña, colchas y sleeping bags-, que se volvió un sitio de vigilia y también de esperanza.

Fue un momento especial, pues, para los católicos -así como para otras religiones- la vigilia representa estar “vigilantes”, estar “despiertos” en su fe. Al menos de eso daban cuenta los peregrinos que pernoctaban en el sitio.

La caminata y espera

Ayer se cumplieron cinco días desde el inicio de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) y no había síntomas de cansancio en el lugar, a pesar del sol y el calor sofocante que los ha acompañado.

Durante horas, los chicos caminaron desde sus casas de acogida hasta el Campo San Juan Pablo II -de unos 2.3 kilómetros de longitud- para otro encuentro con el papa Francisco.

Francisco pregunta: ‘¿Qué hacés vos por los jóvenes?’
Peregrinos durante la vigilia en el Campo Juan Pablo II (Metro Park).

En ese recorrido, de no menos de 10 kilómetros, las temperaturas eran de más de 32 grados centígrados. Como para darles un alivio, residentes de las barriadas por las que caminaron los jóvenes rociaban agua desde sus viviendas a los peregrinos; también hubo quien les ofreció agua para rellenar sus botellas vacías y se mantuvieran hidratados.

Como era de esperarse, la juventud, la energía y la vitalidad vencieron. A las 6:00 p.m. el Campo San Juan Pablo II estaba repleto. De hecho, la vigilia ha sido el evento con mayor asistencia, según el Comité Organizador Local, que anoche reportó que 600 mil personas acudieron. No informó, empero, cómo se alcanzó esta cifra.

Casi a las 6:15 p.m., llegó el esperado pontífice. Pasó entre la multitud de tiendas de acampar en medio de gritos de júbilo. Unos minutos después el actor principal de la noche estaba en la tarima. “Te queremos Francisco, te queremos”, le gritaban los presentes.

Testimonio

Cuando la tarde se perdía ante la oscuridad, en el escenario aparecieron tres bailarines. Representaban a la familia tradicional: padre, madre y un adolescente. Alrededor del joven las sombras acechaban mientras él trataba de combatirlas. También se presentaron ángeles para ayudarlo.

El papa miraba fijamente el acto.

Francisco pregunta: ‘¿Qué hacés vos por los jóvenes?’
Peregrinos durante la vigilia en el Campo Juan Pablo II (Metro Park).

La presentación continuaba. Los seres oscuros y los ángeles se enfrascaron en una fuerte lucha para apoderarse del joven, que seguía de pie. Finalmente los seres de luz echaron a las sombras, había ganado el bien. La familia había triunfado sobre el mal. Fue un final feliz.

En el cierre de la presentación inicial, docenas de banderas fueron llevadas al púlpito. Había de El Salvador, Francia, Turquía, Japón, Egipto, entre otras.

Al fondo se escuchaba una tonada que rezaba “celebra la vida”.

La última bandera en subir y la última bandera en bajar fue la de Panamá.

En el altar, sobre el papa, había un gigante rostro de Jesús, y a su mano derecha, la Virgen de Fátima y la cruz peregrina, uno de los símbolos de la JMJ.

A la diestra del papa estaba sentado el arzobispo metropolitano de Panamá, José Domingo Ulloa. En esa misma zona estaban unos chicos de raíces orientales, anglosajonas, latinas, africanas y caucásicas. Allí estaba el mundo representado en cinco personas.

La atención volvió al papa Francisco cuando comenzó su discurso. En sus primeras líneas se refirió a las redes sociales, herramientas muy utilizadas por los jóvenes. Dijo que María, la Virgen de los católicos, no era una influencer en su época, pero sin quererlo se volvió la mujer más influyente de la historia . “María, la influencer de Dios”, subrayó.

Francisco pregunta: ‘¿Qué hacés vos por los jóvenes?’
Peregrinos durante la vigilia en el Campo Juan Pablo II (Metro Park).

El papa también se refirió a asumir la vida como viene. “¿Acaso alguien por ser discapacitado o frágil no es digno de amor?”, preguntó el pontífice, a lo que el público respondió con un sí.

El santo padre también planteó que es precisamente a través de las contradicciones de los seres humanos como se pueden construir historias de amor. “La verdadera caída es la de permanecer en el piso y no dejarse ayudar, mientras que la verdadera victoria es no permanecer caído”. Con esa frase instó a los jóvenes a levantarse y salir adelante.

También le hizo un llamado a los adultos, “a los mayores”, a apoyar a los niños y jóvenes. Argumentó que sin trabajo, educación, comunidad y familia habrá una vida sin raíces. “Estos cuatro sin dejan al ser humano sin raíces. Los mayores deben preguntarse qué raíces le están dejando a los adolescentes”, manifestó el máximo jerarca de la Iglesia católica.

La ceremonia concluyó con un momento de oración y una procesión con la Virgen de Fátima.

Hoy será el último día del pontífice en Panamá y también concluirá la JMJ, sin embargo, el mensaje quedó claro en el Campo San Juan Pablo II: los jóvenes necesitan oportunidades a qué aferrase. Los adultos deben brindarles esas raíces.

Francisco pregunta: ‘¿Qué hacés vos por los jóvenes?’
Peregrinos durante la vigilia en el Campo Juan Pablo II (Metro Park).

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