El conjunto arqueológico Portobelo- San Lorenzo, en Colón, seguirá en la lista de sitios en peligro de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco, por sus siglas en inglés).
Lo anterior fue confirmado por autoridades del Instituto Nacional de Cultura (Inac) que se encuentran en Doha, Qatar, donde se celebra la sesión 38 del Comité del Patrimonio Mundial de la Unesco.
Estos fuertes fueron inscritos en 2012 en la lista de monumentos en peligro de la organización internacional, por las malas condiciones que presentaban, y en 2013 se recomendó que continuara en ella. La historia se repitió este año.
Raúl Castro, subdirector del Inac, explicó que, en efecto, el conjunto arqueológico no logró salir de la lista, pero resaltó que como Estado parte presentaron un plan de gestión que será la hoja de ruta a seguir para recuperar los fuertes históricos.
“Le corresponderá a la próxima administración poner en marcha este plan de gestión y conseguir los recursos para su ejecución”, subrayó Castro desde Qatar.
El funcionario detalló que ese conjunto monumental requiere de una gran inversión y que en esta administración se hicieron algunos proyectos como un “muro de contención” para evitar que nuevamente el sitio sea sepultado como ocurrió en 2012 debido a las lluvias, y el plan de gestión para tratar de mejorar su condición.
Además, contó que durante la visita del Comité de Patrimonio Mundial de Unesco y del Centro de Monumentos y Sitios (Icomos, por sus siglas en inglés), en febrero pasado, para evaluar los fuertes, se hicieron algunas recomendaciones que pueden servir a futuro.
Entre esas sugerencias estaban: definir los límites del sitio arqueológico, así como los de su zona de amortiguamiento, actualizar el marco legal con un manual de normas que garantice su protección, y mudar las viviendas que se hallan en el conjunto monumental, entre otras.
De hecho, la directora del Patronato de Portobelo y San Lorenzo, Yelitza Nurse, indicó que están satisfechos con los avances y los comentarios que recibieron por parte de los técnicos de la Unesco e Icomos. “Los proyectos de recuperación toman su tiempo y esperamos cumplir con eso”, acotó. Sus declaraciones se dieron hace poco durante un recorrido que realizó este medio por el sitio histórico.
Los principales problemas de estas estructuras son la falta de presupuesto para restauración, las inclemencias del tiempo, la presión que ejercen los desarrollos urbanos en el lugar, así como la maleza y la basura que ganan terreno en el área.
Además de Castro están en Qatar la encargada de la dirección de Patrimonio Histórico, Sandra Cerrud, y el embajador de Panamá en la Unesco, Flavio Méndez.
COIBA SE SALVA
Otro de los sitios panameños considerados Patrimonio Mundial de la Humanidad y que fue analizado en la sesión de la Unesco fue el parque natural Coiba.
Esta reserva presenta inconvenientes con la nueva base aeronaval, la pesca ilegal, el impacto del turismo y los daños que pueden provocar las más de 2 mil reses en soltura que hay en sus límites. Incluso sobre esos aspectos la Unesco ya ha llamado la atención varias veces a los últimos gobiernos.
El administrador de la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam), Silvano Vergara, explicó que el miércoles se abordó el tema y se logró que la reserva siguiera en la lista de Patrimonio Mundial de la Humanidad.
Según Vergara, el sitio natural “no fue incluido en la lista de sitios en peligro”, aunque el Comité de Patrimonio Mundial sí recomendó agilizar el Fondo Coiba, creado por la Ley No. 44 de 2004.
Coiba es una de las áreas protegidas que más ingresos genera dentro del Sistema Nacional de Áreas Protegidas, pero por no haberse implementado el Fondo Coiba, se siguen requiriendo los recursos para su manejo.
También se hicieron sugerencias relacionadas con un plan marino costero para regular la pesca en el área, un plan de bioseguridad para que la base aeronaval construida recientemente en la isla no altere las características del lugar, y la remoción del ganado.
Vergara explicó que aunque adelantaron algunos de esos aspectos, todavía quedan otros por concluir.
Esta administración adelantó una licitación para la remoción de los semovientes, pero nunca se concretó. “La próxima administración de la Anam deberá tomar una decisión”, acotó.
Por esa entidad estuvieron en la sesión de la Unesco algunos técnicos de la dirección de Áreas Protegidas, y Juan Maté, científico del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales.
En esta ocasión no se trató el Conjunto Monumental Panamá Viejo-Casco Antiguo, debido a que está incluido dentro de la agenda de la Unesco para el próximo año.
