Combatientes sirios respaldados por Estados Unidos (EU) llegaron ayer a una gran presa controlada por el grupo Estado Islámico (EI) en el norte de Siria.
Al mismo tiempo, el embajador de Siria ante la ONU denunció que cientos de militares estadounidenses estaban “invadiendo mi país” y cualquier esfuerzo para liberar la ciudad de Raqa, capital de facto del EI, debe ser concretada en coordinación con el Gobierno de Damasco.
El avance hacia el dique Tishrin ocurrió tres días después de que un avión estadounidense llevó combatientes kurdos sirios y aliados a una zona detrás de las líneas del EI para encabezar una gran ofensiva terrestre en el pueblo de Tabqa, también en manos del grupo terrorista, y donde está ubicada la presa. Tabqa está al oeste de la ciudad de Raqa.
Cihan Sheikh Ehmed, portavoz de las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), señaló que la batalla continúa a la entrada del dique, y que ha habido bajas en las filas del EI.
El Observatorio Sirio para los Derechos Humanos informó que los combatientes de las FDS están marchando lentamente hacia las instalaciones del dique de Tishrin, debido a que hay minas y explosivos en la zona.
Al este de Raqa, combatientes de las FDS chocaron con fuerzas del EI dentro de la aldea de Karama, de acuerdo con el Observatorio y Mohammed Khedhr, de Sound and Picture Organization, que registra las violaciones del EI.
