Rima Khalaf, la titular de la Comisión Económica y Social de Naciones Unidas para Asia Occidental, con sede en Líbano, y que promueve el desarrollo de los países árabes, renunció ayer porque se negó a retirar un controvertido informe, según el cual, Israel ha establecido un “régimen del apartheid” que discrimina a los palestinos.
El informe Prácticas israelíes hacia el pueblo palestino y la cuestión del apartheid, publicado esta semana por la comisión, provocó críticas inmediatas de funcionarios de la ONU e Israel.
Los autores del documento concluyeron que “Israel ha establecido un régimen del apartheid que institucionaliza sistemáticamente la opresión racial y la dominación de todo el pueblo palestino en su conjunto”.
Khalaf anunció su renuncia en rueda de prensa. Dijo que el informe es “el primero de su tipo”, y afirmó que en él “se concluye científicamente y de acuerdo con el derecho internacional que Israel tiene establecido un régimen de apartheid”. “Era previsible, por supuesto, que Israel y sus aliados ejercieran enormes presiones al secretario general de la ONU para que se distanciara del informe y solicitara su cancelación”, agregó.
Khalaf indicó que el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, le ordenó el jueves en la mañana que retirara el informe. “Le solicité que revisara su posición, pero insistió en ella. Es por eso que presenté mi renuncia a Naciones Unidas”, apuntó.
El embajador israelí en Naciones Unidas, Danny Danon, dijo que el informe era un “intento para calumniar y etiquetar falsamente a la única democracia verdadera del Oriente Medio con la creación de una analogía falsa, lo cual es deleznable y constituye una mentira descarada”.
