Luego de 14 días en el cargo, la directora general de la Autoridad de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa (Ampyme), Ada Romero, denunció que las auditorías que se llevan a cabo en la entidad han revelado “graves irregularidades”.
Dijo, por ejemplo, que 40 funcionarios cobraban sin ir a trabajar, habló de la utilización de autos, combustible, celulares y líneas telefónicas pagadas con recursos institucionales y la operación de un call center, todo ello con fines proselitistas.
Romero, quien criticó la falta de fiscalización por parte de la Contraloría General de la República, no descarta empezar acciones penales y administrativas por lesión patrimonial.