El “no” prevaleció ayer en el plebiscito convocado por el Gobierno colombiano para ratificar el acuerdo pactado con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) , que buscaba ponerle fin a un conflicto armado de 52 años, que ha dejado 220 mil muertos y 8 millones de víctimas.
El 50% de los colombianos (6.4 millones) le dio su apoyo al “no”, frente a un 49% que dijo “sí”.
El presidente Juan Manuel Santos, rodeado del equipo negociador del acuerdo y de su Gabinete ministerial, reconoció la derrota, y anunció que el cese al fuego se mantendrá y convocó a los seguidores del “no” a dialogar para determinar qué camino seguir.
“No me rendiré, seguiré buscando la paz hasta el último día de mi mandato”, prometió.
Rodrigo Londoño, “Timochenko”, jefe máximo de las FARC, expresó que su grupo mantiene la voluntad de buscar la paz. “Con el resultado de hoy, sabemos que nuestro reto como movimiento político es más grande, y nos quiere más fuertes para construir una paz estable y duradera.
Mientras que el principal promotor del “no”, el expresidente Álvaro Uribe, aseguró que está dispuesto a contribuir en un gran pacto nacional, pero reiteró que se debe corregir lo negociado.
“Insistimos en correctivos para que haya respeto a la Constitución, no sustitución; justicia, no derogación de las instituciones; pluralismo político sin que pueda percibirse como premio al delito; política social sin poner en riesgo la empresa honorable”, declaró.
