Un general de Sudán del Sur renunció ayer y dijo al presidente Salva Kiir que “se ha desacreditado” al someter al país devastado por la guerra civil a prejuicios étnicos y a “ciclos inaceptables de violencia”.
La carta de renuncia provino del teniente general Thomas Cirillo Swaka, subjefe del Estado Mayor para Logística.
Hay denuncias de genocidio en Sudán del Sur, donde un acuerdo de paz de 2015 no logró detener la guerra civil de tres años que ha matado a decenas de miles de personas y ha obligado a 1.5 millones a huir.
La carta de Swaka acusa al presidente de emprender una “política de dominación y subyugación étnica” en la que el grupo étnico Dinka, del presidente Kiir, “ha llegado a ser odiado por sus propios hermanos y hermanas de otras comunidades”.
El general agrega que está convencido de que la “guerra diseñada tribalmente” es planeada y que el gobierno orquestó violaciones del acuerdo de paz, lo que condujo en julio a combates letales en la capital, Juba.
La violencia forzó a huir del país al rival de Kiir, el entonces vicepresidente Riek Machar, de la etnia Nuer. Machar permanece en el exilio.
