Generadora del Istmo, S.A. (Genisa), concesionaria de la hidroeléctrica Barro Blanco, en el río Tabasará, conocía los detalles del acuerdo firmado este lunes entre autoridades comarcales y el Gobierno, que establece que la empresa se retira de la operación de ese proyecto.
De hecho, abogados de la empresa y representantes de los bancos que financiaron la hidroeléctrica se reunieron el 7 y 8 de julio pasado en la Cancillería con el ministro de Economía y Finanzas, Dulcidio De La Guardia, y con el administrador de la Autoridad Nacional de los Servicios Públicos, Roberto Meana, para tratar el tema.
Tras ese encuentro, Genisa presentó sus propuestas al Gobierno a través de sus abogados, y entre estas figura que la empresa “se retira de la operación del proyecto”.
“Yo tengo aquí la correspondencia enviada por los abogados de los señores de Genisa, donde indican que ellos salen de la operación de Barro Blanco, que el proyecto va a ser manejado por un tercero, que se hace un fideicomiso en el Banco Nacional de Panamá para el repago de todas las deudas y todo lo que tiene que ver con el mantenimiento”, explicó Meana, luego de señalamientos de la empresa.
Por medio de un comunicado, Genisa planteó ayer su desacuerdo con el pacto firmado en Llano Tugrí, en la comarca Ngäbe Buglé.
“Manifestamos de manera formal nuestro desacuerdo ante las imposiciones incluidas en dicho convenio y las afectaciones sufridas hasta la fecha y que sobrevendrán a futuro a este proyecto como consecuencia de la mesa del diálogo”, dijo la firma comercial.