Las autoridades venezolanas anunciaron ayer lunes el desmantelamiento del grupo dirigido por el expiloto rebelde Óscar Pérez tras un enfrentamiento en una barriada al oeste de Caracas, donde fue localizado el exoficial, prófugo desde que atacó en helicóptero edificios gubernamentales el año pasado.
El Ministerio de Relaciones Interiores indicó en un comunicado que en la acción murieron dos policías, así como algunos integrantes del grupo de Pérez y cinco de sus hombres fueron detenidos. No quedó claro de momento la suerte que corrió el expiloto.
En el escrito se señala que los miembros de la organización, que identificaron como “terrorista”, dispararon contra los integrantes de los cuerpos de seguridad e intentaron detonar un vehículo cargado de explosivos. Agregó que otros cinco policías resultaron gravemente heridos en los hechos.
Más temprano, Pérez, quien se hizo notar al atacar desde un helicóptero edificios gubernamentales a fines de junio, difundió en su cuenta de Twitter un video en el que se observa con el rostro lleno de sangre y un fusil a su lado. El exoficial aseguró que las fuerzas de seguridad lo mantenían cercado en el lugar donde estaba escondido junto a otras personas y que le estaban disparando.
“Nos vamos a entregar”, grita Pérez, de 36 años de edad, mientras se escuchan al fondo algunas detonaciones de armas de fuego. “No quieren dejar que nos entreguen, nos quieren asesinar”, agrega. En otra grabación, el expolicía aseguró que se encontraba en la barriada de El Junquito y que estaba negociando.
Mientras, el sitio web lapatilla.com informó que compañeros de Pérez aseguraron que desconocían el paradero y la situación del expiloto, luego del fuerte operativo que se desarrolló en El Junquito con la intención de capturarlo.
“Cuentas manejadas por compañeros directos de Óscar Pérez. No sabemos nada de la situación actual, lleva minutos sin reportarse”, reza el tuit publicado en una cuenta desde la que se han enviado cientos de mensajes relacionados al funcionario que se le rebelara al régimen. Algunas fuentes indicaron de manera extraoficial que Pérez pudo haber fallecido en la vivienda tras el brutal ataque de las autoridades, mientras que otros aseguran que sigue con vida, aunque habría resultado herido y habría sido capturado por las fuerzas del Estado.
