“El gobierno hará cosas atroces, pero, créanme, cada paso arbitrario es un paso más a su propia destrucción, a su propia fractura, a seguir cavando su tumba”.
Así reaccionó ayer el presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Julio Borges, tras la decisión de la Asamblea Nacional Constituyente de destituir a la fiscal general de Venezuela, Luisa Ortega, hecho calificado por expertos como otra violación a la división de poderes.
Borges dijo que los diputados acudirán mañana a seguir haciendo su trabajo, a escasos metros del recinto donde se instaló la constituyente, y pidió a la población continuar la protesta.
VEA Destituyen a la fiscal general y ordenan reestructurar el MP
