El Gobierno mexicano reconoció que su agencia federal de inteligencia envió a un agente vestido de civil a seguir a un candidato de la oposición, a pesar de que el aspirante presidencial nunca lo solicitó y de que, al parecer, tampoco quería que lo vigilaran.
Desde hace mucho tiempo existe temor de que el partido gobernante esté utilizando al Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen) para espiar a sus rivales, pero pocos sospechaban que el seguimiento fuera tan evidente. El secretario de Gobernación (Interior) Alfonso Navarrete dijo a la prensa local el martes que un hombre captado en un video grabado por el aspirante presidencial Ricardo Anaya trabaja desde hace tiempo para el Cisen.
Anaya subió a redes sociales un video donde se ve confrontando al agente, quien se identificó como empleado del Cisen cuando le preguntaron por qué estaba siguiendo al candidato en una camioneta. “En lugar de perseguir delincuentes, espían a opositores”, escribió Anaya en sus redes sociales. Agregó que más agentes en otros vehículos lo han estado siguiendo.
Navarrete, cuya oficina supervisa al Cisen, declaró que se “están realizando funciones, que es el seguimiento y darle continuidad a las campañas”. Agregó: “no se trata de un caso de espionaje, ni de espionaje a opositores”.
“Esto no significa ni intromisión en la vida personal, ni por supuesto de tratar de violar la ley... ni es clandestino, ni se trata de estar siguiendo a opositores... Hay autoridad para darle seguimiento a las actividades relevantes en el país”, dijo.
Navarrete prometió que el Cisen llevará a cabo una investigación interna, pero los críticos cuestionaron los argumentos de Navarrete de vigilar a opositores políticos en un país que ha tenido dificultades para realizar operaciones de inteligencia exitosas contra su principal amenaza a la seguridad: los carteles del narcotráfico.