Más de $11 millones gastó el Programa de Ayuda Nacional (PAN) en la compra de 800 mil mochilas escolares, que este año volverá a regalar el Gobierno.
La millonaria compra se hizo a pesar de que el año pasado la ministra de Educación, Lucy Molinar, aseguró que la logística de distribución “salía tan cara que era un desperdicio” y que era más rentable invertir en computadoras.
Los contratos se adjudicaron a compañías constituidas en los últimos tres años.Una de ellas –creada hace apenas nueve meses– recibió un contrato de casi $4 millones y la dirección que aportó coincide con la de una empresa del abogado Francisco Frankie Martinelli, quien rechazó cualquier vínculo, arguyendo que se la vendió a un tercero cuya identidad se negó a revelar.
En tanto, empleados del empresario de Penonomé Carlos Caneto Araúz aparecen en otra de las sociedades beneficiadas.