Un fiscal que investiga corrupción dentro de la Policía, en Argentina, fue golpeado y maniatado en su oficina, luego que el agresor lo amenazara con una alusión al fiscal Alberto Nisman, cuya muerte, en 2015, conmocionó al país, informaron ayer fuentes judiciales.
Fernando Cartasegna había denunciado otros dos ataques y amenazas en los últimos cuatro días, cerca de la fiscalía de la ciudad de La Plata, ciudad vecina de Buenos Aires, donde trabaja.
El procurador de la provincia de Buenos Aires, Julio Conte Grand, explicó que Cartasegna “estaba atado boca abajo, con los brazos y las piernas sujetadas a la espalda”. “Lo amordazaron y lo intimidaron con amenazas cuyo contenido tengo que reservar por razones de la investigación”, declaró a la prensa.
Cartasegna confirmó las agresiones vividas en su despacho y aseguró en una entrevista concedida a radio El Mundo que está bien de salud. Sin embargo, no dio más detalles del caso. “Recién me dieron el alta y ya estoy en mi casa. No puedo contar lo que pasó, la fiscal me pidió mucha prudencia”.
Según fuentes citadas por la prensa local, el fiscal fue hallado al final de la tarde del miércoles en su despacho en estado de shock y con marcas en el cuello como si hubieran tratado de estrangularlo.