Un proyecto de reforma del panorama audiovisual que busca reducir el número de canales de televisión privados en Grecia está suscitando numerosas críticas contra el gobierno de izquierdas de Alexis Tsipras.
La reforma pretende limitar las relaciones entre medios de comunicación, bancos y políticos mediante la atribución de licencias de 10 años a cuatro cadenas privadas, elegidas por concurso internacional, en lugar de unas ocho existentes hoy.
La ley “fue votada y el concurso sigue su curso. Esto pone fin a la era de la arbitrariedad. De aquí a principios de agosto tendremos un nuevo paisaje audiovisual”, se congratuló Tsipras la semana pasada.
Los canales privados actuales disponen de licencias provisionales, en algunos casos de hace más de 20 años.
Para el ministro de Estado encargado de los medios de comunicación, Nikos Pappas, algunos “nacieron [de formas] opacas... y así se quedaron”.
La finalidad de la reforma, explicó Tsipras en el Parlamento el pasado febrero, era “crear unas cadenas de verdad independientes y financieramente viables”.
Para la oposición, el gobierno quiere ante todo imponer su control en el sector audiovisual.
Kyriakos Mitsotakis, jefe de la conservadora Nueva Democracia, acusó al gobierno de “prácticas autoritarias”. “Si le interesara el pluralismo, habría repartido más licencias”, dijo.
Varias televisoras han recurrido el proyecto de ley. El primer caso examinado por el Consejo de Estado, el 17 de junio, será el canal Mega, uno de los más importantes por su volumen de negocios, junto con Antenna 1, Alpha, Star et Skai. El concurso fija como aportación mínima tres millones de euros y se cierra el 4 de julio. Una primera selección de cadenas será anunciada el 14 de julio y se completará en agosto.
La decisión más controvertida, limitar a cuatro el número de cadenas, se inspira en un estudio del Instituto Universitario Europeo de Florencia. El gobierno argumentó que, exceptuando Italia que tiene 12 cadenas privadas, los países europeos de talla comparable a Grecia, Austria, Portugal o Finlandia tienen entre dos y cuatro. Pero la asociación griega de canales privados estima que el estudio se basa en cálculos erróneos fundados en datos técnicos obsoletos.
El gobierno estima también que el hundimiento del mercado publicitario estos seis últimos años, ha hecho que la mayoría de las televisiones sean incapaces de pagar a su personal y dependan de los bancos.
Michael Bletsas, uno de los responsables del laboratorio de medios del Massachusetts Institute of Technology, hizo un contraestudio y estima que habría espacio para 16 canales de alta definición en Grecia, hasta 40 en definición estándar, y se pregunta si cuatro no es “el postulado inicial”.
George Pleios, director del departamento de comunicación y medios de la Universidad Nacional de Atenas, está de acuerdo con el principio de una reducción del número de cadenas, pero no con esta manera de hacerlo. “No creo que Grecia pueda hacer alta definición ni que el mercado pueda soportar más de dos o tres canales. Pero el mercado se debe autorregular. Aquí estamos asistiendo a una intervención del Estado”, criticó.
Para Sofia Chaimanta, vocera del Sindicato de Periodistas, una ley no va a acabar con el sistema. “En términos de independencia y corrupción, siempre hay tres socios, el poder político, el medio de los negocios y los medios de comunicación”, señaló.
