El barco Rainbow Warrior III, de Greenpeace, llegó a Panamá para agitar una denuncia: la embarcación coreana Sun Laurel navega desde 2012 en aguas de la Antártida con bandera panameña para abastecer de combustible a la flota de naves japonesas que se dedica a la caza de ballenas, afirmó Milko Schvartzman, de la organización ambiental.
En un comunicado, Greenpeace solicitó al Gobierno panameño la suspensión de la nave.
