SIRIA. Los principales grupos rebeldes sirios lanzaron ayer una gran ofensiva para romper el asedio del régimen a los barrios que controlan en el oeste de Alepo y lanzaron cohetes que mataron a al menos 15 civiles.
El control de Alepo –dividida desde julio de 2012 entre los barrios rebeldes del este y los controlados por el régimen de Bashar al Assad en el oeste– permitiría asegurarse el poder en Siria. Los rebeldes cuentan con mil 500 combatientes procedentes de Alepo y de Idlib, en el noroeste, según la oenegé Observatorio Sirio de los Derechos Humanos.
