Guatemala rechazó ayer un informe de la OEA que descarta la participación de soldados beliceños en la muerte de un niño guatemalteco, ocurrida en abril pasado en la frontera no delimitada entre los dos países.
“El Gobierno de Guatemala no considera que ese informe sea exhaustivo y concluyente”, por lo que pedirá una ampliación al secretario general de la OEA , el uruguayo Luis Almagro, dijo en rueda de prensa el canciller guatemalteco, Carlos Raúl Morales.
Morales anunció que también pidió a Almagro la remoción de la uruguaya Magdalena Talamas, representante de la Organización de Estados Americanos (OEA ) para asuntos de Belice y Guatemala y encargada de entregar el informe a la Cancillería guatemalteca.
El asesinato del niño Julio Alvarado, de 14 años, el pasado 20 de abril, provocó tensión entre ambos países, que mantienen un litigio territorial de hace 150 años.
En el incidente, ocurrido en la llamada zona de adyacencia, también fueron heridos el padre y un hermano del niño asesinado.
Guatemala asegura que miembros de una patrulla militar beliceña dispararon contra la familia de campesinos guatemaltecos, lo cual fue descartado por una comisión de expertos de la OEA, integrada el estadounidense James Hamby y la mexicana Patricia Trujillo.
Esta comisión concluyó que las heridas que mataron al menor fueron ocasionadas por miembros de una oenegé de ambientalistas beliceños que acompañaban con armas a la patrulla de soldados el día del incidente.
