El secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres, destacó ayer el “compromiso total” del Gobierno de Colombia y la exguerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en la construcción de la paz, tras la firma de un pacto para silenciar un conflicto armado de medio siglo.
“Un proceso de construcción de paz no es fácil (...) hay imperfecciones, hay retrasos, pero lo que para mí fue muy claro es el compromiso total del Gobierno y de las FARC con la construcción de la paz”, dijo el secretario durante una visita a una zona de reintegración de excombatientes de la poderosa exguerrilla comunista.
Guterres resaltó el “coraje” de ambas partes para poner fin a un enfrentamiento armado que, en medio siglo, ha dejado 8 millones de víctimas, entre muertos, desplazados y desaparecidos.
El secretario general se refirió a las denuncias de incumplimientos estatales realizadas por las FARC, ya desarmadas y transformadas en partido político, con cuyos líderes se reunió el sábado en Bogotá.
“Independientemente de todas las dificultades, de todos los problemas, de todos los retrasos, de todas las imperfecciones, este compromiso es un hecho histórico, no solamente para Colombia, para Latinoamérica, sino para el mundo, donde desafortunadamente tantos conflictos encendidos continúan”, agregó.
En Mesetas, departamento del Meta, Guterres estuvo acompañado de representantes del Gobierno, de la comunidad y de la ONU en Colombia, que verifican el cumplimiento del pacto.
Los líderes del ahora partido Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común denunciaron ante Guterres que, en su opinión, el acuerdo firmado a finales de 2016 ha tenido renegociaciones en el Congreso que derivaron en la “desfiguración del texto y el espíritu de lo acordado”.
También cuestionaron la falta de entrega de tierras a los excombatientes, la ausencia de recursos para la elaboración de proyectos productivos y variaciones en el sistema de justicia especial establecido en el acuerdo, entre otros.
Guterres se reunió el pasado sábado con el presidente Juan Manuel Santos, a quien reiteró el apoyo del organismo internacional en sus esfuerzos para silenciar el último conflicto armado de América.
