Los haitianos acudieron ayer a las urnas para elegir un nuevo presidente, diputados y senadores, en unas elecciones con las cuales el país más pobre de América busca restaurar el orden constitucional tras más de un año de crisis política.
Cerca de 6.2 millones de haitianos son convocados a votar por uno de los 27 candidatos presidenciales, y a llenar 25 de las 109 bancas de diputados y 16 de los 30 asientos para senadores.
Las calles de la capital, habitualmente escenario de enormes embotellamientos, estaban desiertas.
La elección presidencial se realiza luego de que la primera ronda del 25 de octubre de 2015 fuera anulada debido a fraudes masivos, que causaron intensas protestas de la oposición.
El entonces mandatario Michel Martelly concluyó su mandato el 7 de febrero pasado sin poder traspasar el poder.
Ese mismo mes, el parlamento eligió al titular del Senado, Jocelerme Privert, como presidente interino por tres meses, pero las divisiones políticas y las débiles instituciones del país impidieron que los comicios fueran reorganizados. Finalmente se fijó el 9 de octubre para la primera vuelta presidencial. Sin embargo, una vez más se aplazó: cinco días antes de la elección, el poderoso huracán Matthew arrasó con medio país y dejó más de 500 muertos.