El brote de cólera que golpeó Haití después de que el huracán Matthew azotara el país se ha logrado contener, pero persiste debido a la escasez de financiación, indicó Naciones Unidas.
Casi la mitad de los pacientes vive en los dos departamentos sureños más devastados por Matthew, en áreas que hasta ahora no eran los focos principales de la lucha contra el cólera.
“En noviembre, la situación de las zonas más afectadas por Matthew mejoró, con una disminución del 25% de casos sospechosos entre octubre y noviembre, pasando de 2 mil 400 a mil 800”, detalló en su informe la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios en Haití.
La ONU afirma que la situación ha mejorado gracias a un aumento del despliegue de equipos de emergencia, la entrega de agua potable y una campaña de vacunación a 800 mil personas.
Pero el financiamiento es necesario para apoyar las necesidades humanitarias del país más pobre de América, dijo Mourad Wahba, coordinador humanitario de la ONU en Haití.
Si la comunidad internacional responde a las necesidades que ocasionan catástrofes naturales, los programas estructurales de asistencia en materia de salud, educación y vivienda, o incluso de apoyo al desarrollo del país, se quedan sin dinero. De esta forma, el plan para luchar contra el cólera en 2016 solo recibió el 45% de los fondos necesarios.
La epidemia es la más virulenta de la historia contemporánea. Entre enero y noviembre, 40 mil personas fueron contagiadas y 420 murieron. Desde octubre de 2010, ha provocado la muerte de más de 9 mil 400 haitianos e infectado a más de 80 mil.
