Al menos 370 mil personas todavía pasan hambre en Panamá, de acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).
Aunque la cifra es aún elevada, el país ha avanzado en las dos últimas décadas.Según el informe Estado de la Inseguridad Alimentaria en el Mundo 2014, presentado ayer en Roma, Italia, Panamá redujo la proporción de personas mal alimentadas al 10% entre 2012-2014, frente al 26.4% que había en 1990-1992.
Quedan, por tanto, algunas asignaturas pendientes para alcanzar el primer Objetivo de Desarrollo del Milenio: reducir a la mitad la proporción de personas mal alimentadas en 2015.
Entre ellas destacan la necesidad de fortalecer al sector agropecuario, resolver las distorsiones en las cadenas de comercialización y mejorar la infraestructura rural.
La seguridad alimentaria no es solo un tema de cantidad de alimentos ingeridos, sino también de lacalidad y variedad de la dieta. En tal sentido, no basta con producir los alimentos, sino que la población pueda acceder a ellos.
En el caso de la leche, el consumo per cápita aumentó en los últimos años, pero no alcanza los niveles recomendados por la Organización Mundial de la Salud.
Al avance registrado en la reducción del hambre contribuye el crecimiento económico del país. Este año, al cierre del primer semestre, registra un aumento de 6.2% en comparación con el curso pasado.
