El magistrado Harry Díaz, en sus funciones de fiscal, consideró innecesario que su despacho elabore un affidavit (resumen de la acusación) del proceso seguido al expresidente Ricardo Martinelli por escuchas telefónicas ilegales, tal como se lo solicitó el pasado 8 de septiembre la Cancillería.
En su lugar, Díaz pidió al pleno de la Corte que sean ellos quienes evalúen dicha petición.
En una nota enviada a Hernán De León, presidente encargado de la Corte, Díaz sostiene que el affidavit pedido por la Cancillería no tiene lógica desde el punto de vista jurídico ni práctico, toda vez que se habría de volver sobre los mismos puntos contenidos en la acusación hecha a Martinelli, así como a su respectiva traducción al idioma inglés.
A la vez, sostiene que estos requerimientos no forman parte de los procesos de extradición que solicite Estados Unidos (EU) a Panamá, por lo que los tratados deben aplicarse con estricta reciprocidad, tal como están pactados.
En este punto, Díaz alega que al revisar los tratados de extradición vigentes entre ambos países, los mismos no requieren ni exigen la presentación de un affidavit como requisito para este trámite.
Así mismo, explica que la causa seguida a Martinelli ya cumplió la fase de investigación y se encuentra en la fase intermedia, por lo que debe quedar claro si corresponde al pleno de la Corte, que ordenó la detención con fines de extradición del exmandatario, elaborar el affidavit o si le corresponde al despacho del fiscal.
A la vez aclaró que cualquier requerimiento hecho a la fiscalía en estos momentos no debe considerarse como un acto de investigación y que ello no está violando el debido proceso.
Martinelli fue declarado “en rebeldía” por el magistrado Jerónimo Mejía, quien actúa como juez de garantías del proceso. A finales de diciembre pasado, el pleno de la Corte ordenó su detención. La solicitud de extradición y arresto fue enviada a la Cancillería el 24 de mayo pasado.
El exgobernante abandonó Panamá el 28 de enero de 2015 y, que se tenga constancia, no ha retornado. Tampoco ha comparecido personalmente en las causas judiciales que adelanta la Corte en su contra.
La orden de arresto con fines de extradición contra el exmandatario fue enviada a la Cancillería por el pleno de la Corte el pasado 24 de mayo, pero a la fecha el trámite no se ha concretado.
Martinelli está acusado de los delitos de inviolabilidad del secreto y el derecho a la intimidad, luego de supuestamente haber ordenado escuchas telefónicas, de forma sistemática, a través de funcionarios del Consejo de Seguridad Nacional a opositores políticos, empresarios, dirigentes obreros y periodistas.
Para que se pueda hacer la audiencia a Martinelli, este debe estar presente, ya que el sistema penal acusatorio no permite juicios en ausencia.
