El hijo fugitivo y en otro tiempo sucesor del extinto gobernante de Libia Muammar Gadafi está proyectando un regreso.
Seif al-Islam “decidió participar en las elecciones presidenciales y veo una gran oportunidad para él, porque todas las grandes tribus lo apoyan”, dijo Abdel Majeed al-Mansouri, que encabezaba la junta de desarrollo económico de Libia antes de 2011 y tenía cercanía con él.
La mayoría de los analistas de Libia discrepa, y no cree que Seif tenga posibilidades en caso de realizarse una elección presidencial este año.
No obstante, el regreso de los partidarios de Gadafi a la arena política, seis años después del levantamiento apoyado por la OTAN que dio muerte al mandatario, expone la profundidad del descontento público ante la inseguridad y la decadencia económica del país exportador de petróleo que en su momento fue muy rico.
Eso alimentará la inquietud internacional respecto de la propagación por el norte de África de militantes de Estado Islámico y por la marea de inmigrantes que busca llegar a Europa.
Desde el derrocamiento de Gadafi, Libia se dividió entre decenas de milicias y gobiernos rivales en el este y en Trípoli.
Las luchas intestinas paralizaron durante casi dos años los despachos de petróleo, la principal fuente de ingresos de Libia. Si bien los envíos se han reanudado, la economía ha quedado devastada.
Un acuerdo de unidad auspiciado por las Naciones Unidas que se cerró en 2015 no logró suturar las divisiones del país.
El gobierno que aterrizó en paracaídas sobre Trípoli, liderado por Fayez al-Sarraj, tuvo dificultades para imponer su autoridad sobre las facciones armadas y el gobierno del este.
Si bien Sarraj sigue contando con el reconocimiento internacional, el proceso de paz ha sido declarado letra muerta por Khalifa Haftar, el comandante del autodenominado Ejército Nacional Libio, que controla gran parte del este petrolero del país.
Nada se ha sabido de Seif al-Islam directamente, pero un hombre considerado el vocero de la familia le dijo a la revista Egypt Today que proyecta postularse. Mansouri, que ahora vive en Turquía, confirmó el proyecto.
