Hillary Clinton afirmó ayer estar segura de que las revelaciones sobre sus correos electrónicos y los lazos de entidades extranjeras con la fundación caritativa de su marido no descarrilarán su candidatura a la Casa Blanca.
“Estoy segura, y estoy segura porque tengo un profundo entendimiento sobre la fundación y el trabajo que hace”, dijo Clinton en una entrevista con MSNBC.
La candidata presidencial demócrata, que lidera en las encuestas, ha estado bajo ataque tras las revelaciones de que donantes de la Fundación Clinton tuvieron un acceso privilegiado al Departamento de Estado mientras ella era secretaria de Estado (2009-2013).
Su rival republicano Donald Trump esta semana exhortó el cierre de la fundación y pidió una investigación federal, luego de que nuevos correos electrónicos de Clinton mostraron que los donantes hacían presión a los altos asesores de la exsecretaria de Estado por obtener acceso.
Según una investigación de la agencia AP, más de la mitad de las personas externas al gobierno que se reunieron con Clinton cuando dirigía la diplomacia estadounidense donó dinero a la fundación.
“Mi trabajo no está influenciado por fuentes externas. Yo tomo decisiones políticas para mantener a los estadounidenses seguros. Creo que mis asesores también actuaron apropiadamente”, respondió Clinton.
“Hemos ido más allá de los requisitos legales, más allá de los estándares para revelar voluntariamente los donantes y reducir las fuentes de financiamiento que generaban cuestionamientos”, añadió.
Clinton manifestó que sus críticos deben enfocarse en el buen trabajo que ha hecho la fundación, creada por Bill Clinton al término de su mandato en la Casa Blanca en 2001, como hacer disponible a bajos precios medicinas contra el sida alrededor del mundo.
Bill Clinton anunció esta semana que si su esposa es elegida en los comicios del próximo 8 de noviembre, la fundación solo aceptará contribuyentes estadounidenses, se retirará de la junta directiva y no recaudará más fondos para esa organización. Entre esos anuncios, contempló la suspensión del Clinton Global Initiative, un evento que se caracterizó por reunir a líderes globales para recaudar donaciones para la oenegé.
