Alrededor de 12.8 millones de ecuatorianos están convocados a las urnas hoy para designar al sucesor del presidente socialista Rafael Correa, en el poder desde 2007 y quien fuera elegido en tres ocasiones.
Ocho candidatos aspiran a la Presidencia, entre ellos el oficialista exvicepresidente Lenín Moreno, favorito según encuestas, y el antiguo banquero de derecha Guillermo Lasso, principal líder de la oposición y segundo en la intención de voto.
Junto a los comicios también se celebrará una consulta popular, en la que los ecuatorianos deberán responder sí o no a una iniciativa de Correa para prohibir a los políticos tener capitales en paraísos fiscales, so pena de ser destituidos si están desempeñando cargos públicos.
Los electores habilitados para participar el día de hoy son 12.8 millones de personas. El total incluye a adolescentes de entre 16 y 18 años, policías, militares, personas con discapacidad y presos sin sentencia, para quienes el voto es opcional.
Asimismo, habrá 43 mil 623 mesas electorales disponibles en el territorio nacional, mientras que 887 estarán a disposición de los ecuatorianos que residen en el extranjero.
En concreto, los ecuatorianos tendrán la tarea de elegir a un presidente, cuyo mandato se inicia este año hasta 2021, además de 5 parlamentarios andinos y 137 miembros de la Asamblea Nacional.
PERFILES
Lenín Moreno, Guillermo Lasso, Cynthia Viteri y Paco Moncayo son los principales candidatos de los comicios que se celebran hoy.
Exvicepresidente de Correa entre 2007 y 2013, de hablar pausado y sonrisa fácil, Lenín Moreno, de 64 años, es la carta del movimiento oficialista Alianza País para perpetuar el “Socialismo del siglo XXI”.
A diferencia de la imagen fuerte que proyecta Correa, su estilo “afable y conciliador”, según el propio mandatario, lo perfila como alguien capaz de abrir un diálogo con sectores enfrentados con el correísmo en la última década, opinan analistas.
Moreno, parapléjico por un disparo en un asalto en 1998, se traslada en silla de ruedas y podría convertirse en el primer ecuatoriano con discapacidad en asumir la presidencia.
En cambio, por la oposición, un exbanquero de 61 años, exministro de Economía en el gobierno del derrocado Jamil Mahuad y exgobernador de la provincia de Guayas, Guillermo Lasso, representante de la derecha conservadora, aspira por segunda vez a la presidencia, tras perder en 2013 en primera vuelta.
Nació en Guayaquil en una familia de “clase media”. Casado y con cinco hijos, se define como un “emprendedor”. Trabajó desde los 15 años, llegó a ser presidente del Banco de Guayaquil, aunque abandonó sus estudios universitarios de Economía y se dedicó de lleno a la política desde 2012.
“Vamos por el cambio” es su lema, y su mayor oferta es la creación de un millón de empleos en 4 años. Eliminar 14 impuestos y atraer inversión extranjera son otras propuestas del candidato del movimiento Creo.
Correa le achaca su participación en la crisis bancaria de 1999, que derivó en la dolarización del país en 2000, el congelamiento de depósitos y la migración de cientos de miles de ecuatorianos.
Otra candidata opositora es la exdiputada Cynthia Viteri, quien es la única mujer en liza para la elección presidencial, pero no es la primera vez que aspira a la presidencia.
Viteri se presentó en 2006. Fue representante del Partido Social Cristiano en la Asamblea Constituyente de 1997-1998 y, desde entonces, se ha desempeñado como diputada –hasta que presentó su candidatura– siguiendo una línea de derecha, aunque de sesgo progresista.
Casada y con cinco hijos, Viteri se identifica en campaña con las madres y ofrece aumentar el empleo y atender casos de corrupción.
Por último, el general en retiro Paco Moncayo es recordado por liderar en 1995 la victoria militar en el Cenepa durante la guerra con Perú, y por su gestión como alcalde de Quito entre 2000 y 2009.
Menos confrontador que Lasso y Viteri, el candidato quiteño considera el desempleo como el problema “más urgente” y propone reducir el gasto público.









