Colombia dio inicio hoy al cese el fuego definitivo entre el Gobierno y la guerrilla FARC, tras el histórico acuerdo alcanzado entre las partes para terminar 52 años de enfrentamiento.
“Mañana mismo comienza el cese el fuego y de hostilidades bilateral y definitivo”, dijo ayer domingo el presidente Juan Manuel Santos durante la apertura de la Caminata por la Solidaridad en Bogotá, donde pidió a los colombianos que voten “sí” en el plebiscito para refrendar lo acordado con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, marxistas), principal y más antigua guerrilla del continente.
El mandatario firmó el viernes el decreto para detener la ofensiva militar contra la guerrilla.
La medida comenzó a regir a las 00H00 de hoy lunes, cinco días después del cierre de las negociaciones de paz, que se desarrollaron desde noviembre de 2012 en Cuba sin una tregua armada en Colombia.
Santos se opuso siempre a suspender la actividad militar contra las FARC, oficialmente con unos 7 mil 500 combatientes, por considerar que fortalecería a los rebeldes.
Sin embargo, como gesto de compromiso con los diálogos, desde el 20 de julio de 2015 las FARC mantenían un alto el fuego unilateral, al que el Gobierno respondió con la suspensión de los bombardeos aéreos, aunque sin dejar de combatir a grupos armados ilegales como esta guerrilla.
Pero ayer mismo, desde La Habana, el jefe máximo de las FARC, Rodrigo Londoño, conocido por su nombre de guerra como Timochenko, decretó el cese el fuego y hostilidades definitivo a sus tropas.
“Ordeno a todos nuestros mandos, a todas nuestras unidades, a todos y cada uno de nuestros combatientes, a cesar el fuego y las hostilidades de manera definitiva contra el Estado colombiano a partir de las 24 horas de la noche de hoy”, declaró ante periodistas.
El líder insurgente sostuvo que con lo pactado y el final de las acciones bélicas entre las partes “se acabó la guerra en Colombia”. “Hoy, más que nunca, lamentamos tanta muerte y dolor ocasionados por la guerra”, afirmó.
Los guerrilleros que no cumplan con lo pactado en Cuba “serán perseguidos con toda la contundencia de la Fuerza Pública”, aclaró Santos en una entrevista publicada ayer por el diario bogotano El Espectador.
“El cese el fuego implica que realmente se le pone un sello más al final del conflicto. Es una prueba de fuego”, dijo a la AFP Carlos Alfonso Velásquez, experto en seguridad de la Universidad de La Sabana.
Para el académico, sin embargo, “es prácticamente un hecho desde hace un año”.
El último choque entre miembros de la fuerza pública y guerrilleros de las FARC se registró el pasado 8 de julio, según el centro de análisis Cerac, que monitorea la violencia de grupos armados en Colombia . “Las FARC preparadas para el Día D”, indicó Cerac en su último reporte.
Según lo negociado en Cuba, el Día D marca el cese el fuego y de las hostilidades bilateral y definitivo, así como el inicio del proceso de concentración y dejación de armas de los rebeldes.
