Tres días después de que fuese incendiado, el vertedero de Penonomé, en Coclé, sigue emanando humo tóxico y afectando a los residentes de la comunidad de El Coco, quienes se quejan de dolor de garganta y cabeza, mareos y malestares gastrointestinales.
Los moradores de El Coco cuestionan la poca acción de las autoridades, pues el vertedero fue incendiado el pasado lunes y aún sigue emanando humo.
Clara Ortega, residente de la comunidad, indicó que ninguna autoridad parece interesarse en el asunto, a pesar de que es un problema de salud pública que debe ser atendido por la municipalidad y la gobernación, pero estas, dijo, han dejando el trabajo solo a los bomberos.
Añadió que están preocupados por la salud de los adultos mayores y los enfermos de asma, cáncer de pulmón e insuficiencia renal, además de los niños, que de noche no pueden dormir con ardor en la nariz y garganta, y dolores de cabeza, debido a que llevan tres días respirando el humo tóxico.
El supervisor de Saneamiento Ambiental de la Dirección Regional del Ministerio de Salud, Aristides Ballesteros, dijo que esta es una situación que requiere de una solución definitiva, al tiempo acusó a la Alcaldía de Penonomé por negligencia en el manejo del vertedero.
Recordó que el alcalde Agustín Méndez se comprometió hace varios meses con los residentes de El Coco a vigilar el vertedero, para evitar que los pepenadores quemaran en el sitio; a soterrar la basura en trincheras; y darle mantenimiento constante con maquinarias, pero no cumplió.
Méndez se reunió esta semana con el director de la Autoridad de Aseo Urbano y Domiciliario, Eladio Guardia, para buscar solución al problema y acordaron un encuentro con la comunidad el 27 de este mes.
Se calcula que el vertedero seguirá emanado humo hasta por una semana más.
