La costa norte del Pacífico de México se preparaba la noche del pasado lunes para la llegada de la tormenta tropical Javier, mientras en el centro-este del país continuaban las labores de rescate entre los derrumbes provocados por Earl , que dejó 45 muertos y cientos de damnificados.
La zona más afectada fue la sierra norte del estado de Puebla, donde el cielo permanecía con espesas nubes grises y los deslaves son aún visibles en las carreteras.
La noche del pasado lunes, el presidente Enrique Peña Nieto se encontraba reunido con su Gabinete para analizar los daños causados por Earl y coordinar los preparativos para la llegada de Javier, tormenta tropical que se esperaba que el martes tocara tierra en la porción sur de la península de Baja California.
En el balneario de Los Cabos, el Consejo Municipal de Protección Civil determinó decretar alerta roja, con lo que se suspendieron las clases, se cerraron los puertos a la navegación, se suspendieron labores en establecimientos comerciales, mientras se preparaba la evacuación de familias que viven en zonas de riesgo.
A las 03h00 GMT de ayer, Javier se encontraba a unos 50 km al sur-sureste de Cabo San Lucas, con vientos máximos sostenidos de 95 km por hora y un desplazamiento a 7 km por hora, según el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos, con sede en Miami.