Otto dejó, al menos, nueve muertos y una veintena de desaparecidos en Costa Rica a su paso por la zona fronteriza con Nicaragua, donde tocó tierra como un huracán que luego se degradó mientras cruzaba Centroamérica hasta adentrarse en el Pacífico.
Según cifras del Gobierno a mediodía de ayer había cuatro muertos en el área Bagaces y cinco en Upala, al sur de la frontera con Nicaragua. Este último lugar estaba especialmente dañado, con casas y puentes destruidos.
Para apoyar en las labores de rescate, llegaron al país tres aeronaves de rescate procedentes de Estados Unidos y cuatro más de Panamá. El servicio de emergencias de Costa Rica recibió unos mil 500 reportes de incidentes ligados con el paso del Otto, sobre todo en la provincia de Guanacaste, en el oeste del país. Varias comunidades cercanas a la frontera seguían anoche sin electricidad y señal de celulares.
El ministro de Salud, Fernando Llorca, indicó que hay 7 mil personas en albergues, mil 200 de ellas migrantes haitianos y africanos.
Mientras, en Panamá continúa la búsqueda de un desaparecido por los coletazos del fenómeno en el país.



