El Ministerio de Ambiente reglamentó el avistamiento de cetáceos en las costas panameñas y fijó multas de hasta $10 mil para las personas que hostiguen a las ballenas y delfines.
La medida surge porque en las últimas décadas la interacción de los humanos con los cetáceos (delfines y ballenas), por medio del turismo, creció considerablemente en Panamá.
La reglamentación establece multas que van desde los $1,000 por acercamiento a menos de 250 metros, hasta $5 mil por acercamiento a menos de 50 metros, y por reincidir, el doble de la multa o hasta $10 mil.
El titular de Ambiente, Emilio Sempris, señaló que “era necesaria” esta reglamentación, ya que no quieren que el avistamiento irresponsable ahuyente a las ballenas y delfines de las costas y mares, impactando el equilibrio del ecosistema.
Reportes del Ministerio de Ambiente indican que entre junio y octubre, unas 2 mil ballenas llegan del océano Antártico a las cálidas aguas panameñas.