Las crecientes importaciones de productos agropecuarios, en algunos casos en época de cosecha, están poniendo en riesgo la soberanía alimentaria del país. La siembra de arroz en la región este de Panamá, el cultivo de tomate de Chiriquí y cebolla en Natá, Coclé; así como la cría de cerdo y producción de leche grado C, han estado en riesgo de perderse por las importaciones.Esta distorsión en la comercialización obliga al Estado a comprar los excedentes al productor. En los últimos tres años, el Gobierno ha destinado $90 millones a comprar distintos productos agropecuarios para aplacar la crisis.
VEA: Importaciones colapsan al agro
