Las disputas a lo interno del partido Cambio Democrático (CD) - cuyo presidente nominal es el exgobernante Ricardo Martinelli - están al rojo vivo: hay diferencias por las elecciones internas, fijadas para el próximo 15 de octubre, y fricciones por un posible proceso de expulsión contra 18 diputados disidentes.
El domingo pasado, último día para impugnar, se presentaron 3 recursos contra la Resolución 11 del 13 de julio de 2017, por la cual se reglamenta el proceso de elecciones internas del partido para escoger a convencionales y juntas directivas de los corregimientos.
Uno de los recursos fue interpuesto por Félix Moulanier y Jamis Acosta, candidatos a la Secretaría de la Juventud, quienes señalan que aunque se postularon desde 2015, no aparecen en las nóminas avaladas por el Tribunal Electoral.
Otra impugnación fue presentada por Mariela Jiménez, por considerar que dicha resolución viola el estatuto del CD y el Código Electoral, al no incluir la elección de la Secretaría Sectorial de la Mujer.
Eduardo Luis Lamphrey también impugnó la resolución de las internas.
Mientras tanto, el jueves pasado, en medio de gritos y reclamos, se desarrolló una reunión de la directiva de CD, en la que se analizó el caso de los 18 diputados que no siguieron la línea de la dirigencia del partido de votar por la diputada Mariela Vega, candidata a la presidencia de la AN en las elecciones del 1 de julio pasado.
Rogelio Baruco, vicepresidente de CD, considera que no se debe sancionar a los diputados disidentes que no votaron por Vega.
En tanto, la exlegisladora Mariela Jiménez insiste en la expulsión de los disidentes. La decisión de juzgar a los diputados está en manos de Tomás Martinelli, fiscal de ese colectivo.

