Las diferentes fuerzas políticas del país suramericano tendrán que cumplir requisitos, como actualizar su lista de militantes, para recibir una subvención.
Este paquete de medidas llega a raíz de los últimos escándalos de corrupción que salpican tanto al gobierno de Bachelet como a la oposición.
Los partidos políticos en Chile recibirán casi 8.8 millones de dólares al año, monto incluido en la nueva Ley de Financiamiento, que junto a la Ley de Partidos se promulgó el lunes pasado en el país.
Esta iniciativa es la respuesta del gobierno de la presidenta Michelle Bachelet a los escándalos de 2013 por el financiamiento ilegal de las empresas a las campañas políticas de candidatos al Congreso, no solo de la coalición oficialista, sino también de la oposición.
En los próximos 15 días se le entregará a las organizaciones el 20% del monto anual, es decir, un millón 760 mil dólares pertenecientes al fondo de financiamiento estatal de los partidos.
Los fondos serán distribuidos proporcionalmente entre los partidos vigentes, como los opositores derechistas Unión Demócrata Independiente y Renovación Nacional; y los oficialistas partidos Democracia Cristiana, Socialista, Por la Democracia, Radical, Comunista y el Movimiento Amplio Social. También recibirán financiamiento los pequeños partidos que se constituyeron el trimestre pasado.
Todas las organizaciones deberán cumplir una serie de requisitos, como actualizar el número de sus militantes antes del 11 de abril de 2017, mientras que los partidos emergentes tendrán la obligación de constituirse en tres regiones contiguas u ocho a lo largo del país. Los 7 millones de dólares restantes se repartirán según la votación que los partidos hayan tenido en la elección de diputados de 2013.
Bachelet ha destacado, por su parte, que las nuevas leyes electorales fortalecerán el sistema político del país sudamericano.
