La nueva sede de la Academia Diplomática, donde operaba el antiguo Colegio Javier, en el Casco Antiguo, fue inaugurada ayer por el presidente de la República, Juan Carlos Varela.
En compañía de la vicepresidenta y canciller, Isabel de Saint Malo de Alvarado; y de la secretaria ejecutiva de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, Patricia Espinosa Cantellano, el presidente Varela manifestó que formar parte de una carrera del servicio público no es un privilegio ni un tema de permanencia o estabilidad laboral; “es una responsabilidad y un compromiso con el Estado, que garantiza la formación y estabilidad del funcionario que acomete la representación y defiende los principios de la patria con respeto y gallardía en el escenario nacional e internacional”.
La estructura rinde un homenaje a insignes diplomáticos panameños, por lo cual se nombró a los salones emblemáticos: Ricardo J. Alfaro, padre Fernando Guardia Jaén, Francisco Arias Paredes y Julio E. Linares.
También alberga una exhibición permanente de “Los jesuitas en Panamá, en todo amar y servir”, que recapitula la historia de la Compañía de Jesús, que en 1940 construyó esta estructura, así como un anfiteatro y las aulas de capacitación de la Academia Diplomática, dotadas con equipos de última tecnología para el programa de formación para funcionarios de la Cancillería, servicio exterior, y otras instituciones.
