El Cuerpo de Bomberos de Panamá registró durante el año pasado un 50% menos de incendios forestales en comparación con 2016.
Gabriel Isaza, subdirector de la entidad, manifestó que durante 2017 se reportaron 3 mil quemas de masa vegetal, mientras que en el año 2016 la cifra ascendió a unos 6 mil 18.
Añadió que las investigaciones realizadas para determinar el origen de estos siniestros han revelado que el 95% de los casos ocurre por la “imprudencia” de algunas personas, mientras que solo el 5% se produce de manera espontánea o natural.
De hecho, la quema de herbazales es considerada un delito y la persona que resulte responsable enfrentaría sanciones monetarias que oscilan entre $100 y $5 mil, dependiendo de la gravedad de la falta, la reincidencia y el área afectada.
La Fuerza de Tarea Conjunta dijo estar preparada para la temporada seca 2018, sin embargo, solicitó la colaboración ciudadana para reducir la cantidad de hechos que impactan de forma negativa en la flora y fauna.
Recientemente, el Ministerio de Ambiente informó que en 2017 se perdieron unas 8 mil 800 hectáreas de bosque en el país.