Más de cuatro años tomó redactar la reglamentación de la Ley 80 de 2012, que establece incentivos fiscales a la inversión turística solo en el interior del país.
Aunque el 90% de los atractivos turísticos están fuera de la ciudad capital, la ocupación hotelera en el interior del país, exceptuando los complejos de playa, no supera el 30% en los fines de semana que no son feriados.
La revisión de la reglamentación de la Ley 80 está en su etapa final y la misma fija incentivos para la construcción de infraestructura turística como hoteles y marinas, pero introduce un concepto nuevo, como la exoneración a los productos turísticos.

Gina Valderrama, directora de Inversión y Cultura Turística de la Autoridad de Turismo de Panamá (ATP), señaló que lo más difícil de la reglamentación fue explicar el concepto de producto turístico al resto de las instituciones que debían aprobar los incentivos y exoneraciones. Entre las actividades que podrán acogerse a los incentivos de la Ley 80 están el ecoturismo, turismo rural, deportivo, étnico, marino y cultural, entre otros.
Los incentivos fiscales van desde la exoneración por 15 años del impuesto sobre la renta, hasta la exoneración de la tasa de introducción de vehículos y materiales que se vayan a utilizar para la operación turística.
