Un juez argentino procesó ayer martes a un exministro de Planificación por supuestamente haber favorecido a la constructora brasileña Odebrecht con contratos para la ampliación de gasoductos.
En una de las causas judiciales en la que se investiga a Odebrecht en Argentina, el juez federal Daniel Rafecas consideró sospechosos al exministro Julio De Vido, al exsecretario de Energía Daniel Cameron y a dos exsubsecretarios de esa cartera de haber realizado a partir de 2005 negociaciones incompatibles con la función pública, delito que contempla una pena de hasta seis años de prisión, informó el Centro de Información Judicial.
De Vido -considerado el ministro más poderoso de los gobiernos de Cristina Fernández (2007-2015) y su fallecido marido y antecesor Néstor Kirchner (2003-2007)- fue desaforado en octubre como diputado a pedido de un juez y cumple actualmente prisión preventiva por un presunto fraude al Estado a través de la modernización de un yacimiento de carbón en la Patagonia. Además, afronta otras investigaciones, como las supuestas irregularidades en la compra de gas licuado y la adquisición de trenes en mal estado a España y Portugal.
Según Rafecas, los procesados realizaron una serie de actos para que la constructora brasileña obtuviera contratos para la ampliación de gasoductos entre 2006 y 2008. La obra estaba presupuestada inicialmente en más de $2 mil 300 millones. Se trata del primer procesamiento dictado por la justicia argentina en una de las causas vinculadas al escándalo de Odebrecht.
